El Tribunal de la Fuerza Policial con ochenta ñoquis sin calle, que cobran salarios de más de tres millones.
El Tribunal de la Fuerza Policial tiene un problema de base, los que juzgan no saben de qué hablan.
Este tribunal de las fuerzas de seguridad si bien fue creado para controlar al personal policial y penitenciario y solo iban a trabajar civiles, se supuso que iban a ser un grupo reducido con capacitación y sobrado conocimiento sobre lo que significa controlar las diferentes faltas y/o delitos cometidos por el personal policial/penitenciario, pero resulta que con un presupuesto millonario de tres mil ciento treinta y cinco millones anuales $3.135.000000, lo cual casi el 95% va destinado a sueldos de estos que les dieron conchabo por perteneces al partido del oficialismo, cuando se supone que quienes conforman el tribunal de las fuerzas, deberían ser especialistas en la materia, o al menos tener conocimiento para analizar una inconducta policial, pero no, tenemos a cualquiera, ochenta inútiles puesto a dedo y como frutilla del postre, los últimos tres que ingresaron y vienen de San Francisco, una en su currículo puso que tenía experiencia en ayudante de peluquería y dos estudiantes universitarios, capaz que sean de chef.
Son treinta con altas jerarquías y cincuenta de bajo rango, pero la mayoría no pisó una comisaria, no saben lo que es una consigna a la madrugada, una persecución, un barrio caliente, un paro que te deja solo contra doscientos tipos rompiendo todo, nunca estuvieron del lado del que tiene que decidir en tres segundos si dispara, si corre, si pide refuerzos que no van a llegar.
Estos son solo ñoquis y vagos con sello de funcionario, entran por política, cobran por estar, firman papeles y vuelven a casa.
No tienen experiencia en seguridad, no tienen antigüedad operativa, no tienen autoridad moral para sentarse a evaluar a un policía que se juega el cuerpo todos los días enfrentando la delincuencia que hoy esta descontrolada.
Será por eso que la vara nunca es igual para los bajos rangos que con los superiores, a quienes si protegen.
Cómo llegan ahí:
Designación política directa: La mayoría entra por decreto o resolución del Ministerio de Justicia, no rinden concurso, no pasan ni para conocer la escuela de policía, no tienen legajo operativo, vienen de la militancia, algunos de oficinas del partido, de acomodos de campaña.
Pase administrativo sin capacitación: los sacan de una mesa de entrada y los ponen a firmar sumarios, no hay formación en derecho policial, en procedimientos, en uso de la fuerza, solo un curso de 15 días de PowerPoint no te hace entender lo que pasa en un procedimiento real.
Blindaje por antigüedad en el cargo, no en la calle: Como nunca trabajaron afuera, no tienen antecedentes disciplinarios, entonces suben rápido, a los tres años son “instructores sumariantes”. Juzgan a gente con 20 años de servicio sin haber usado una esposa en su vida.
Además, no tienen experiencia:
Requisito cero: Para entrar no te piden tener alguna licenciatura en seguridad, no exigen título de abogacía especializado, no exigen curso de investigación, no exigen nada vinculado a seguridad, con ser “personal administrativo de algún ministerio o venir de militar el peronismo/kischnerismo” alcanza.
Cero controles de desempeño, no se mide cuántos sumarios se caen en Fiscalía, cuántas absoluciones hay, cuántos recursos ganan los policías, se mide cuántos expedientes firman por mes, producción de papel, no de justicia, y desde ese escritorio deciden sumarios, sanciones, cesantías. Juzgan a personal que tiene 15, 20 años de calle, con tipos que no durarían dos noches en un patrullero sin pedir auxilio.
El resultado es obvio: expedientes armados por desconocimiento, castigos políticos disfrazados de disciplina, y cero aportes a la seguridad, no corrigen, no profesionalizan, no limpian la fuerza. Solo acumulan causas para tapar la inoperancia de los de arriba.
Ese Tribunal no es un órgano de control, es un aguantadero de militancia, un lugar donde se paga favores políticos con cargos que no requieren saber nada de seguridad.
Por eso la policía no confía en el Tribunal, porque no los respetan, no se respeta a quien nunca se jugó por vos.
Si realmente querían cuidar, profesionalizar o proteger a la policía, solo hacía falta crear un organismo con personal probo y sobre todo con mucha experiencia y conocimiento sobre lo que tienen que padecer el personal de seguridad.


Sinceramente el tribunal de conducta es la misma mierda de siempre no cambio en nada solo se modifico la fachada para hacerle creer a soledad laciar que el mismo se modifico y jamás fue así todo el circo lo monto @jschiaretti y el violador y golpeador de @alfonzomosquera Puertas adentro te dicen chupenmen los dos huevos, solo ayudan a los altos mandos y de eso puedo dar cátedras la becerra dejo a otra pinchila dormida en su lugar. Esto no va a cambiar jamás.
Corruptos ojalá les llegue la justicia divina en algún momento