Un grupo de efectivos policiales de distintas compañías y turnos que prestan servicio en la Base Cabildo desea poner en conocimiento una situación que, según manifiestan, viene generando un profundo malestar entre el personal subalterno.
Los efectivos refieren que la Sub. Crio. D. G. mantendría una modalidad de conducción caracterizada, según expresan, por constantes malos tratos, hostigamiento, persecución, llamados de atención reiterados y actitudes que consideran inapropiadas hacia el personal a su cargo.
Asimismo, manifiestan que el trato recibido dependería en numerosas ocasiones del estado de ánimo con el que la mencionada superior se presenta a cumplir sus funciones, señalando que existen días en los que mantiene una actitud cordial y otros en los que se muestra particularmente alterada, reaccionando con ira, gritos y malos tratos ante distintas situaciones propias del servicio.
Esta situación, según refieren, no se limitaría a una sola compañía o turno, sino que habría sido advertida por personal que cumple funciones durante los turnos mañana, tarde y, ocasionalmente noche. Los efectivos manifiestan encontrarse cansados y saturados de esta modalidad de trato, considerando que la situación se ha tornado difícil de sostener.
También señalan que la diferencia en la modalidad de conducción resulta evidente al compararla con la de otros superiores que cumplen funciones en la misma Base Cabildo. Refieren que otros jefes mantienen un trato respetuoso, cordial y basado en el diálogo, permitiendo resolver las situaciones propias del servicio sin recurrir a gritos, hostigamientos o descalificaciones. En cambio, sostienen que la Sub. Crio. D. G. mantendría una forma de conducción mucho más rígida y confrontativa, demostrando poca paciencia y escasa predisposición al diálogo con el personal subalterno.
Por otra parte, manifiestan que la mencionada superior exige al personal el estricto cumplimiento de las normas relativas a la correcta presentación y uniformidad, sin embargo, según expresan, en determinadas oportunidades la propia funcionaria no observaría esas mismas exigencias, presentándose a cumplir funciones sin el cubrecabezas reglamentario y sin portar el chaleco balístico que tendría provisto, situación que el personal considera contradictoria con las directivas impartidas y con el ejemplo que debería brindar quien ejerce funciones de conducción.
Los efectivos manifiestan que la situación ha generado un importante desgaste y malestar generalizado, al punto de que muchos de ellos no saben a quién recurrir para plantear lo que consideran una situación reiterada de malos tratos, hostigamiento y persecución laboral.
Finalmente, dejan expresado que, de continuar esta situación y no adoptarse algún tipo de medida que permita poner límites a esta modalidad de trato, el personal se encontraría dispuesto a efectuar las presentaciones y denuncias correspondientes ante los organismos competentes, aportando oportunamente los elementos y testimonios que permitan esclarecer los hechos denunciados.
La presente manifestación tiene como finalidad hacer público el malestar existente entre el personal y solicitar que la situación sea conocida y, en caso de corresponder, investigada por las autoridades competentes.

