Reclamo y pedido de investigación 🚨🚨🚨
SAN FRANCISCO – DEPARTAMENTAL SAN JUSTO
En el día de ayer, 24 de agosto, habría ocurrido un hecho de extrema gravedad en la Departamental San Justo, San Francisco, que merece ser investigado y esclarecido.
Según la información recibida, un detenido de 17 años habría logrado escapar mientras se encontraba esposado en el exterior de la Alcaldía, dentro de una estructura tipo jaula cuya puerta, presuntamente, no contaba con candado ni con las medidas de seguridad correspondientes.
En ese momento, el detenido se encontraba bajo la responsabilidad del Oficial Ayudante Marín, quien habría sido dejado como único efectivo a cargo de varios detenidos. Esta situación plantea serios interrogantes respecto de las condiciones de seguridad y, fundamentalmente, respecto de las decisiones adoptadas por quienes tienen la responsabilidad de organizar y supervisar el servicio.
Siempre según lo informado, mientras el Comisario Batán Rodolfo se encontraba realizando un control en la Alcaldía y completando el libro correspondiente, el efectivo a cargo se habría retirado momentáneamente al baño. En ese lapso, el detenido habría logrado quitarse las esposas, abrir la puerta —que presuntamente se encontraba sin candado— y escapar.
El menor habría sido localizado posteriormente en su propio domicilio.
Pero hay algo que preocupa todavía más: ¿qué va a pasar ahora?
Porque existe el temor de que, como tantas veces sucede, se termine buscando al responsable más fácil de señalar: el subalterno.
Es muy fácil responsabilizar al efectivo que estaba abajo, al que estaba cumpliendo una función, al que terminó quedando solo frente a varios detenidos. Pero la pregunta que debería hacerse es otra:
¿Quién decidió que un solo policía quedara a cargo de varios detenidos?
¿Quién supervisó las condiciones de seguridad de esa Alcaldía?
¿Quién permitió que una puerta destinada a contener a un detenido estuviera, presuntamente, sin candado?
¿Dónde estaban las medidas de seguridad y los recursos necesarios para que el personal pudiera cumplir correctamente con su función?
No puede ser que, ante una falla estructural y de organización, la primera cabeza que se pretenda cortar sea la del subalterno.
Si realmente existieron deficiencias en la custodia, en las instalaciones y en la organización del servicio, la investigación debería alcanzar a toda la cadena de responsabilidades, incluyendo a quienes tienen funciones de conducción, supervisión y toma de decisiones.
Porque si un efectivo es dejado solo con varios detenidos, en una dependencia cuyas condiciones de seguridad serían deplorables, y además existen fallas elementales como una puerta sin el correspondiente sistema de cierre, no parece razonable que toda la responsabilidad termine automáticamente sobre quien estaba cumpliendo el servicio en ese momento.
El hilo no puede cortarse siempre por lo más fino.
También existen cuestionamientos respecto de la manera en que se comunicó y manejó posteriormente el hecho. Según lo informado, no se habría realizado una comunicación por frecuencia, quedando gran parte de las actuaciones manejadas mediante llamadas telefónicas y comunicaciones internas.
Si esto es así, surgen preguntas que la sociedad merece que sean respondidas:
¿Por qué no quedó constancia del hecho mediante las comunicaciones correspondientes?
¿Quiénes fueron informados y cuándo?
¿Por qué se manejó por teléfono una situación de semejante gravedad?
¿Quién dio las instrucciones posteriores?
¿Se informó correctamente a todos los niveles correspondientes?
¿Se inició una investigación para determinar responsabilidades?
Esto no debería convertirse simplemente en buscar a quién sancionar para cerrar el tema.
Debería servir para determinar qué falló, quién tomó cada decisión y qué responsabilidades corresponden en cada nivel de la cadena de mando.
Porque si las condiciones de la Alcaldía son realmente las que se describen, el problema no comenzó cuando el detenido logró escapar. El problema comenzó mucho antes.
La ciudadanía tiene derecho a saber qué ocurrió en la Departamental San Justo y qué medidas se adoptaron posteriormente.
Si hubo negligencia, que se investigue.
Si hubo responsabilidades, que se determinen.
Si hubo fallas de los superiores, que también respondan.
Y si el subalterno cumplió sus funciones dentro de las condiciones que le fueron impuestas, que no sea utilizado como el único responsable para tapar las verdaderas fallas del sistema.
No se trata de proteger a nadie. Se trata de que la responsabilidad llegue hasta donde corresponda y no solamente hasta donde resulte más conveniente.
La seguridad no puede depender de descuidos, improvisaciones ni de que un hecho quede solamente asentado en conversaciones telefónicas.
San Francisco merece respuestas. El personal policial también.

